Una masiva participación tuvo la I Jornada Docente Alumno de la Escuela de Medicina

  • Estudiantes, académicos y funcionarios se dieron cita en este inédito encuentro, en el que se reflexionó en torno a la malla curricular integrada de esta carrera.
 

Desde las primeras conversaciones que dieron origen a la Escuela y a su modelo formativo, hasta los sueños aún por cumplir en este ámbito, fueron compartidos por estudiantes, académicos y funcionarios, en la I Jornada Docente Alumno de la Escuela de Medicina, que se realizó el 25 de agosto pasado.

La Jornada, titulada “Malla Integrada. ¿Mito o Realidad?", fue organizada en conjunto por la Dirección de Escuela y el Centro de Estudiantes. Al respecto, la Dra. Sofía Salas destacó el fuerte compromiso y espíritu de trabajo en equipo demostrado por los dirigentes estudiantiles en la realización de este encuentro, el que contó con horario protegido en el calendario académico.

Tres exposiciones y una mesa redonda, y más de 170 asistentes, dieron cuerpo a la Jornada. La Directora de Escuela fue la encargada de introducir el tema, el Dr. Ricardo Lillo, ex director de la escuela de Medicina UDP,  expuso sobre el “Origen, desarrollo, fortalezas y debilidades de la malla integrada”, mientras el docente Dr. Juan Montiel, desarrolló la temática desde la experiencia de un docente.

La Directora de Escuela mencionó algunas de las ventajas atribuidas a la malla integrada: junto a la incorporación de conocimientos se adquieren también instrumentos de análisis, capacidad de adaptación, habilidades y actitudes flexibles que permiten a los estudiantes estar preparados para formarse durante toda la vida. Según la literatura, los estudiantes se benefician al desarrollar una actividad tutorial en pequeños grupos, trabajando en sesiones de aprendizaje basado en problemas a partir de casos clínicos reales; al poner gran énfasis en explorar la relación médico-paciente y en localizar la práctica de la medicina en su contexto social y al fomentar la formación ética e investigativa.

Por su parte, el Dr. Lillo señaló que el currículo de una escuela de medicina es “como un animal vivo” el que dependiendo de los cuidados que se le den será cómo se comportará.  A su juicio, la clave del funcionamiento de la malla integrada es “elegir la herramienta adecuada… y la gran herramienta de integración son los pacientes, los casos clínicos”. Tal como dijo el Dr. Lillo “El problema es el motor del aprendizaje”.

Analizando el concepto desde la enseñanza de las ciencias básicas, el Dr. Juan Montiel planteó que la integración en el taller de ciencias básicas constituye el sustrato formativo para los futuros médicos, de allí que sea tan valioso que la adquisición de herramientas adquiridas en estos cursos, como la comunicación formal en ciencia, sea aplicada en el aprendizaje de resolución de problemas. El académico aseguró además que los estudiantes de cursos superiores reconocen y utilizan transversalmente los conocimientos, habilidades y destrezas adquiridas en etapas anteriores.

Al finalizar las exposiciones se llevó a cabo la mesa redonda “Visiones sobre la malla integrada en Medicina: mitos y realidades”, en la que participó la secretaria académica de la escuela de Medicina, Dra. Nelly Alvarado, académicos y médicos egresados de esta Casa de Estudios, oportunidad en la cual los asistentes pudieron exponer sus dudas sobre la forma real en que se ha producido la integración curricular.

Los antecedentes surgidos durante esta Jornada actualmente están siendo procesados y serán dados a conocer con posterioridad a la comunidad de la Escuela de Medicina.

Sitio de la Facultad